Ejercicio: La hoja en blanco.

Domingo, diez y media de la mañana. Estoy sentado, en mi habitación, pensando sobre qué escribir. Repaso mentalmente lo que hice desde ayer hasta hoy, pienso en los grandes problemas de la humanidad, pienso en escribir una novela, pienso en mil cosas diferentes sobre las que podría escribir y sigo sin que se me ocurra nada.
No es extraña esta situación, la conozco bien. Son tantas las veces que me pongo a escribir sin saber el qué. En estos casos opto por pensar y escribir lo que pienso acerca de que no se qué escribir. El resultado es esto que ahora lees, paciente lector. Se que la calidad de este escrito no se ve por ninguna parte. Se que el contenido de este texto a nadie ha de interesar más de lo que me interesa a mí, y tambien se que no estaria de más disculparme de antemano por escribir algo tan barato y tan sin sentido. Pero que le vamos a hacer, yo no soy Cervantes.
El caso es que deseaba escribir y no sabía qué. Y como soy libre de hacer y decir lo que me plazca, derecho del que todos deberían beber, me planto frente a una hoja en blanco y comienzo a escribir un montón de insustancialidades que, como ya digo, no tienen valor literario alguno, me sirven para ir calentando los dedos, además de saciar temporalmente mis ganas de escritura.
Porque a mí me entran ganas de escribir al igual que a todos de comer o hacer de vientre. Es algo vital que me ocurre. Tengo que vaciarme, descargar todo lo que pienso en un papel, que lo más seguro es que acabe despues en el retrete. Pero lo importante aquí es escribir, ir llenando ese espacio inmaculado y virgen de letras, palabras y frases, auque no digan nada coherente. Escribir por el mero hecho de hacerlo, por el placer que siento al desvirgar un espacio virgen e impregnarlo todo con lo que sale se mí.
Mientras, me debato entre salir al campo a respirar un poco de aire puro, si es que queda, hechar unas fotografías a lo que salga o quedarme aquí sentado viendo pasar los minutos admirando el acrobático vuelo de las moscas que me entran por la ventana.
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