Carpe diem. Memento mori.

Corría el año 2050 de nuestra era. El agujero en la capa de ozono no había parado de crecer en los últimos 45 años. Los glaciares se estaban derritiendo como bloques de mantequilla al horno. El nivel del mar estaba subiendo alarmantemente. Las tormentas, los tornados y los huracanes eran mucho más violentos y frecuentes por toda la superficie de la Tierra. Veinte millones de personas habían perecido a causa de los efectos devastadores que asolaban la superficie terrestre. Y su número seguía en aumento.
Mortimer apagó su viejo aparato de mp3 (con FM y 250 megas de capacidad que tenía desde el año 2004) en el que estaba escuchando las ultimas noticias de la radio.
Mortimer era muy cuidadoso con las cosas, le duraban eternamente (en sentido figurado). Recordó el día que lo compró, cuando aún existía el dinero. Lo consiguió con los puntos que recibía cada vez que hechaba gasolina en la BP (British Petroleum). Claro, que ésto ocurrió cuando aún había automóviles propulsados por derivados del petróleo. Cuando aun quedaba en los pozos petroleo.
Mortimer se puso a retozar en sus recuerdos, como un niño en la tierra con el cubo y la pala. Añoraba los tiempos pasados, las viejas calles, las olvidadas esquinas conocidas, los bares nocturnos donde se tocaba buena música, los bancos del parque, su funeraria…
Ya no se podía uno sentar en los bancos del parque. Ni tomar el Sol, porque era peligrosamente cancerígeno, ni hechar de comer a las palomas, como hacían los viejos, porque las palomas murieron todas, junto con los gorriones y las alondras que cruzaban por el cielo de su barrio.
La fauna más común ahora eran unas ratas como conejos y cucarachas como ratas. Se alimentaban en las innumerables fosas, también comunes, de los atestados cementerios.
Moría mucha gente a diario por culpa de las plagas de insectos resistentes, de las epidemias descontroladas, de falta de alimentos que meterse en la boca.
Nadie luchaba ya por un mundo herido de muerte. Se dejaban llevar de la mano hacia su ocaso. Todo se había perdido. El mundo estaba siendo testigo impotente de su exterminio, de su extinción inminente.

Mortimer se despertó de golpe.
“Solo era una pesadilla”, se dijo.
El cuerpo le dolía como si le hubiesen dado de palos. Tenía la garganta seca y se fué a hechar un trago de lo que fuese.
Llegó a la cocina, abrió la nevera y sacó el zumo de frutas helado. Bebió de la botella directamente, no había tiempo de coger un vaso.
Dejó saciada su sed y refrescada su garganta y volvió a meter el zumo que quedaba en la nevera.
Se vistió y salió a comprar la prensa.
Al llegar al kiosco leyó los titulares de varios periódicos. Todos anunciaban lo mismo en grandes letras negras, como si fuesen gritos de luto:
“Los científicos admiten que el agujero de ozono está creciendo”.
Mortimer se llevó la mano al bolsillo para sacar las monedas. Al meter los dedos topó con su aparato de mp3 nuevo. Lo sacó y lo introdujo, extrañado, en otro bolsillo.
Mortimer pagó el diario y se fué a leerlo al parque, sentado en uno de los bancos que daban al estanque. A su lado se sentó un viejo jubilado a hechar de comer a las palomas, a los gorriones y a los patos.
Mientras Mortimer pasaba las hojas, una bandada de alondras cruzó el cielo trinando.
Mortimer levantó la vista y un escalofrío le cruzó la espalda de cabo a rabo.
Miró a su alrededor, durante un momento, con la vista perdida por dentro. Al cabo parpadeó y decidió no pensar más en ello.
“Viejo, -dijo Mortimer dirigiéndose al anciano que hechaba pan a su lado- ¿vedad que hoy es un día bello?”.
“Ya lo creo”, -dijo el abuelo.
Y los dos sonrieron mientras miraban con que alegría los patos comían las migas del suelo.

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9 respuestas a Carpe diem. Memento mori.

  1. unsologato dijo:

    Che, Mortimer es un incorregible optimista. Qué suerte que quedan pajaritos que el gato pueda cazar.Tarde o temprano no quedará nada, no es cierto? Miles o millones de año más o menos, pero todo volverá a ser una bola de energía siguiendo su curso ingrato y febril…Saludo felino!!!

  2. El caminante dijo:

    La ultima vez que quise ver el agujero de Ozono, me pego un manaso que ni te cuento…resulto brava la china..Espero que el mundo gire un poco mas..y caminar otro rato..Saludos..

  3. Tris dijo:

    me dejo entre esperazada y fatalista…no se que haria sin la fauna y la naturaleza,

  4. La caminante dijo:

    No creo que las palomas se extingan antes que los hombres. Son tan resistentes como las ratas. Por lo demás el cuento es tan bueno que asusta.

  5. Cati dijo:

    Hola, bonito cuento pero q miedo no?, espero no verlo.Un besote.

  6. jartos dijo:

    Me has dado un poco miedo con el cuentecito, pero por eso mismo porque lo vemos con cierta posibilidad.Buen Camino.

  7. Ojalá se trate de un futuro lo más lejano posible (soy demasiado optimista, ¿no?).Por cierto, Mortimer se me empieza a hacer de lo más entrañable.

  8. Cristal dijo:

    Cosecharemos lo que sembramos desde unas décadas. Lo más doloroso es el daño que seguimos haciendo a la que nos alimenta cada día…Un regalo descubrir tus letras… ¡Gracias!

  9. unsologato dijo:

    Che, gracias por el Piazzolazzo que te mandaste!!! Linda versión.Abrazo felino tanguero!!!

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