Domingo por la mañana.

Es Domingo por la mañana. E. se ha levantado a las 8:30 llamandome desde la cuna: “Papa vin”.
(Se me caen las bragas cada vez que me llama con su vocecita y su lengua de trapo. Es el único despertador que no me molesta). Me he levantado a cogerlo, (como el niño que se levanta la mañana de reyes a por los regalos) y lo he metido en mi cama para achucharle un poco y darle algunos cientos de besos, para hacerle reir y darle los buenos días. Con él cada día es un verdadero nuevo día.

ecce homo

Tiene muy buen despertar. Con sus 16 meses se despierta con una sonrisa de oreja a oreja. Se pone de pie, agarrado a los barrotes de la cuna para que le coja. “Upa, upa”, me dice para que lo levante. Cuando está en mis brazos me abraza muy fuerte el cuello y me quiere: “Ayyyyyy, ayyyyyy”, me dice el zalamero. Yo le digo: “Ayyyy, cuanto te quieroooooo”. Y el me responde con más de lo mismo. Yo se lo vuelvo a repetir y el también me lo repite a mí. Le sigo el amoroso juego del despertar hasta que él quiere. A veces se me abraza mucho rato y hace que me sienta más tiempo en la gloria.
Después lo llevo a su trona, que está en la cocina (por el camino me lo voy comiendo). Lo siento en ella y preparo su biberón. Hoy le he puesto el concierto de La 2 mientras preparaba la leche con cereales. Mientras él escuchaba la música e imitaba con los brazos al director de la orquesta, yo llenaba el biberón hasta 240 cc, echaba los 8 cacitos de leche en polvo y los 6 ó 7 de cereales sabor chocolate que tanto le gustan (capricho de la madre).
Remover, calentar medio minuto en el microondas y listo.
Acabé de prepararle el biberón y se lo dí. El sólito se lo toma.
Mientras el se lo está tomando yo me preparo un vaso de café con leche y dos cucharaditas de “a-a-a-suuu-ka”.
Y mientras voy dando sorbos al insustituible brebaje lo miro y el cielo se me abre. Solo existimos los dos en ese instante. Mi hijo y yo. Me mira de reojo, con el biberón en la boca, sujetándolo con una mano, empinando el codo, con el dedito meñique estirado, que gracioso.
No hay detalle que se escape a los ojos de este adicto a la paternidad.
Para mí es como estrenar un Ferrari cada día, como si cada mañana, cuando lo miras, te tocase la primitiva. Y no exajero, no, que va. Pero sigamos con el desarrollo de los hechos.
Cuando acabamos de desayunar, lo cojo mientras le digo que le voy a cambiar el pañal. El me dice: “Ta-ta, ggggggg”, mientras se toca el bulto. Llegando a la habitación le digo que lo voy a tumbar en el cambiador. A lo que el me responde: “Um-bá”, o algo así.
Quito el pañal, limpio lo que haya y pongo uno nuevo. Durante éste proceso higíenico, que ya no me da asco, le voy cantando algo para entretenerlo. Es increible ver las canciones que uno se puede inventar para que el niño se quede quieto mientras le limpias el culete y no te llene todo de mierda.
Una vez limpito, le visto de andar por casa trasteando y lo suelto en el suelo. Le doy el pañal sucio. El dice: “tata”, caca en castellano, y se va andando hasta la cocina con el pañal en una mano y en la otra la mía.
Frente al armario del cubo de la basura le dejo sólo. El abre la puerta y tira los restos al cubo. Luego cierra y frotándose las manos dice: “Ya-tá”.
Después de esto ve la lavadora que está al lado y dice: “Opa, ah-ob-vda”. Abre la puertecita redonda (ya lo aprendió) y se lía a sacar todo lo que hay dentro, desparramandolo por el suelo. Se puede tirar media hora con ese juego. Ahí es cuando aprovecho para recoger la cocina y limpiar un poco.
Cuando se cansa de enredar con la lavadora me lo llevo a su cuarto y allí jugamos un buen rato.
A veces, como hoy, tiene un poco de sueño. Le echo en la cuna y se queda frito. Es cuando aprovecho para fumar un cigarro y escribir ésto.
Creo que se está despertando. Tengo que dejarlos. Hasta ahora.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Interiores, Relatos. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Domingo por la mañana.

  1. jartos dijo:

    Amigo Eumelvi, ¡que envidia me das!. Los niños, los bebes son mi debilidad. Aprovecha ahora todo el tiempo que puedas para disfrutar de él. No desaproveches ni un minuto, no te canses, veras las satisfacciones que te quedaran para el día de mañana. Yo ya no me acuerdo y me da una rabia tremenda, pasa el tiempo tan deprisa que parece que nunca ha ocurrido.Un abrazo y buen Camino.

  2. Cristal dijo:

    ¡Que encanto! Te mando una gran sonrisa…

  3. alma dijo:

    Tenía que haber leido esto el domingo,jo que bonito…besitos a tu niño..un abrazo .muasssssssssssss

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s