Un verdadero sueño.

Había una vez un hombre que, de repente, dejó de soñar, su imaginación se paró, como la luz de una bombilla que se funde, de golpe. Dejó de soñar cuando dormía o cuando estaba despierto. No imaginaba ya nada de nada, era incapaz de ir más allá del tiempo del discurrir natural de los acontecimientos.
A fuerza de mirar y no poder soñar, comenzó a prestar más atención a su vida. Se veía diferente ante el espejo sin la ayuda que la imaginación le añadía cuando podía permitirse el lujo de engañarse. El reflejo le decía ahora, sin tapujos, la verdad desnuda: “Eso eres tú”.
El hueco que fue dejado por los sueños e imaginaciones poco a poco se rellenó con lo que la vida le ofrecía a cada paso, sin adulteraciones provocadas por sueños e imaginaciones de ningún tipo.
Con el pasar de los meses y de los años, estando ya cerca su ocaso, el que ha sido prometido a todos los vivos, el hombre de nuestra historia se percató de que toda su vida, desde aquel día en que dejó se soñar e imaginar, no fue otra cosa que un verdadero sueño.

Esta entrada fue publicada en Alas. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Un verdadero sueño.

  1. cxara dijo:

    A Calderón de la Barca le habria gustado este cuento.A mi me gusta.Como sabemos si soñamos o si estamos de vigília? (Visite http://3vairado.blogspot.com/)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s