Minifaldita Roja. By Eumelvi.

Había una vez una pivita que estaba muy buena. Su madre le había hecho una minifalda roja y la pivita la llevaba tan corta que todos los tíos la llamaban Minifaldita Roja.

Un día, su madre le pidió que llevase unos valiums a su abuelita, que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se comiese ninguno por el camino, pues cruzar el bosque drogada era muy peligroso, pues podían abusar de ella. Minifaldita Roja recogió la caja de valium y se puso en camino.

Minifaldita Roja tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos para hacer botellón y/o fumar porros.

De repente vio a un babas, que era enorme, parado delante de ella, babeando.

—¿A dónde vas, tía, con esa minifaldita tan bonita?— le preguntó el babas con su voz jadeante.

—A casa de mi abuelita— le dijo la pivita con su voz mas cachonda, mientras pasaba de largo vaiveneando el trasero, de lado a lado, sin límites, por delante de las narices mocosas del babas.

—No está lejos— pensó el babas para sí, dándose media vuelta mientras ereccionaba al instante.

Cuando se hubo alejado lo suficiente, Minifaldita Roja abrió la cajita de Valium, se comió tres y se entretuvo buscando setas por el bosque.

—El babas se ha ido— pensó, — no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve unas setitas de esas que al comerlas ves dragones por el pasillo—.

Mientras tanto, el babas se fue a casa de la abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era la nietecita. Un yonqui que pasaba por allí había observado la llegada del babas.

El babas se folló a la abuelita y se puso las bragas rosas de la desdichada, se metió en la cama , cerró los ojos y se hizo una paja. No tuvo que esperar mucho, pues Minifaldita Roja llegó enseguida, toda drogada.

Minifaldita Roja se acercó a la cama y vio que su abuela estaba algo cambiada.

—Abuelita, abuelita, ¡qué ojos de salido tienes!

—Son para ver mejor de cerca mi amor— dijo el babas tratando de imitar la voz de la abuela.

—Abuelita, abuelita, ¡qué babas más grandes echas!

—Son para lubricarme mejor— siguió diciendo el babas.

—Abuelita, abuelita, ¡qué bulto más grandes tienes entre las piernas!

—Es para… ¡follaaaarte mejoooor!— y, diciendo esto, el babas salido se abalanzó sobre Minifaldita Roja y se la folló; lo mismo que había hecho con la abuelita un rato antes.

Mientras tanto, el yonqui se había quedado enmonado y, creyendo que el babas era un camello, decidió echar un vistazo, a ver si le pasaban algo que llevarse a la vena, en la casa de la abuelita. Pidió ayuda a un borracho que vomitaba en un banco en ese instante, y los dos juntos llegaron al lugar.
Vieron la puerta de la casa abierta y al babas tumbado en la cama, espatarrado de tan harto que estaba de follar.
El yonqui vio a Minifaldita Roja en bolas, sacó su aparato y la porculizó allí mismo, en el suelo, sin hacer preguntas.
La abuelita, que estaba en el armario sin bragas, escuchando jaleo, empezó a dar voces como una loca. El borracho abrió el armario y la vieja se le tiró al cuello gritando:

—¡Quiero más, quiero más!—, y se folló al borracho sin ascos y sin remedio.

Cuando el yonqui terminó de dar porculo a Minifaldita Roja y, habiendo encendido ya el pertinente cigarrito, como el que no quiere la cosa, le preguntó:

—Oye pivita, ¿no tendrías algo que pasarme?, ¿eh?.

Entonces Minifaldita Roja se acordó de las setas que había recogido y le contestó al yonqui:

—Sí, tengo unas setitas rurales y unos valiums industriales.

Y levantándose y atusándose un poco, se fue Minifaldita Roja para la cocina a preparar la fiestuqui que se acababan de inventar.

El babas, después de recuperarse un poco, se unió a la fiesta, junto con el borracho y la abuelita, que para entonces ya había follado lo suyo.

Se pusieron hasta el culo de setas, de valium, y de vino barato. Y durante esa noche fueron felices porque lo fliparon, porque hubo muy buen rollito y porque todos acabaron conociéndose a fondo y echándose unas fotos, además de los polvos.

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2 respuestas a Minifaldita Roja. By Eumelvi.

  1. Rafa MJ dijo:

    :O Ostias…:| Vaya historia…:) Es graciosa:D Y tiene final felizXD Joder es muy buenaA ver si la Disney te hace una peli de esto, Marqués de Sade 😛

  2. Southmac dijo:

    Juasjuas, grande. Gracias por alegrarme el comienzo del finde.

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