21 premisas sobre nuestro Sol.

Extracto de: http://sombrasbaul.wordpress.com/2011/05/28/y-ahora-el-sol/

Se ilumina de nuevo la Tierra.

Primera: El Sol es la central de la Vida. Ha producido absolutamente todo que nos es necesario y básico. Desde los planetas hasta al agua, los gases, las plantas, los alinimales y los seres en forma humana.

Segunda: No es una central como las nuestras. Es simplemente perfecta. Responde a cada célula de forma individual. A cada átomo incluso. Mantiene contacto con todo, absolutamente todo que vemos y no vemos. Al mismo tiempo, incansablemente.

Tercera: El Sol no manda en sus Hijas e Hijos jamás. Sólo espera que le pidan, y se pone a currar. Quien no le pide, recibe lo que le caiga, que siempre será suficiente, pero puede que demasiado en según que casos y circunstancias.

Cuarta: El Sol almacena toda la información de todas las existencias. Es una especie de banco de datos, aunque mejor decir que ha grabado los datos en distintos formatos a lo largo de todo el camino que hemos recorrido. A través del Sol tenemos acceso directo a esos datos. Todos l@s Hijos del Sol tienen para ello una llave individual. El acceso a recuerdos, a datos de existencias, a situaciones del pasado… es privado además. Puede compartirse, pero nunca violarse.

Quinta: El Sol tiene tantos focos como átomos hay en nuestro Sistema Solar, y es bien probable que incluso de todas las células y átomos que perciban su luz. Cada foco está destinado individualmente a satisfacer la demanda de cada átomo.

Sexta: Si los átomos están organizados en células y las células a su vez en organismos, el Sol también ofrece focos destinados a satisfacer las demandas de energía de estos organismos de células organizadas. De nuevo, son individuales. Por ejemplo, un ser humano – que estaría representando un organismo de células organizado – tiene acceso directo al foco correspondiente.

Séptima: El Sol se sirve de conectores que le comunican con otros Soles. Son una red de Soles que practica movimientos coordinados entre tantos, que ni todos los granos de arena de Gaia llegarían a sumar la misma cifra de bailarinas, bailaores, etc. Ese baile no es una imposición de los Soles. Nuevamente son los átomos y células, organizadas o no, que indican sus preferencias.

Octava: En los planos no físicos, el Sol también brilla, y tiene focos para todo y todos, aunque es más fácil comprender que lo que al Sol le hace funcionar es energía psíquica-eléctrica. Nuestros cerebros nos lo demuestran, porque generan electricidad suficiente para ser medible. El Sol funciona igualmente, lo que no tiene son brazos o piernas visibles. Ahora bien, le sobra energía y tal como nos abre camino, más que suficiente.

Novena: El Sol ha aumentado su actividad, porque nos ha devuelto a zonas de alta concentración de plasma. Asimismo, esta zona ya vuelve a contar con la cercanía de los emisores tipo Schumann, que en previsión de la llegada han ido aumentando su frecuencia para acelerar la reintegración.

Décima: Mientras duró la travesía sin posibilidad de suministro y uso del líquido amniótico producido por las Nubes altas al transformar el plasma espacial, el Sol también se prestó a albergar a todas las almas que lograron salir del Gran Engaño o de la Gran Mentira. La comunicación con esas Almas es tan simple como que sus deseos son o bien renacer y volver a enfrentarse localmente al Gran Engaño, o participar en la vuelta de todo el Cosmos a sus orígenes. El Sol es una estación de Almas.

Undécima: El Sol es capaz de potenciar todas las fuerzas y capacidades de todos los átomos, celulas y organismos. Hay dos activadores básicos para inyecciones adicionales de energía solar: uno es el instinto, y otro la consciencia. Ambos por igual, ambos suficientes para garantizar la Vida.

Duodécima: El uso de la energía solar para aplicaciones es una tonteria. La energía del Universo está en el agua, y es el agua que llevará a la humanidad a la autosuficiencia en todos los sentidos. En cuanto una gota de agua produzca la energía eléctrica necesaria para mil millones de años de consumo, se habrá además comprendido finalmente que el 85% del Sol es agua, y que ese núcleo no ocupa más que cuatro o cinco veces el tamaño de la Tierra.

Décimotercera: El resto del Sol es vacío espacial. Lo que vemos como manto en constante actividad es el plasma que el Sol y sus conectores “encienden”. En caso de que no hubiese suficiente plasma, los propios conectores pueden suministar energía eléctrica ilimitada para suplir la parte que falta. Es así como sobrevivimos la travesía por la sequera de plasma.

Décimocuarta: Actualmente el Sol es lo que menos hemos comprendido y esa es la mejor pista para comprender que el Sol es como nosotros. Simplemente tiene otra forma, y sigue siendo autosuficiente en gran parte. Al igual que nosotr@s, vuelve ya a los niveles de autosuficiencia. Nosotros no nos comprendímos hasta hace bien poco, y ahora entramos en la fase de vernos reflejados en todo.

Décimoquinta: El Sol es central, pero no es el centro y nosotros satélites, por muchas vueltas que contemos. En realidad nunca hemos dado ni una sola vuelta al Sol, y menos mal, porque significaría que el Sol se habría parado. Lo que hace la Tierra es moverse en espiral, al igual que todos los demás cuerpos. El Sol marca el rumbo, y los demás le siguen creando un túnel de espirales en el que el Sol puede ocupar una posición central geométrica o espacial, pero no importa su posición, sino el número de espirales que acompañan al Sol.

Décimosexta: El número de espirales es la suma de todos los átomos e incluso de las partículas y ondas. Su concierto es el vórtex general, una superespiral que se traslada por el espacio en tercera dimensión. Ese concierto es también la fuente de todas las transformaciones energéticas y psíquicas, y según la armonía alcanzada, llave para absolutamente todo.

Décimooctava: El Sol ha acelerado las transformaciones psíquicas con mini-soles que no giran entorno al mismo, sino que saltan de un lugar a otro entorno al Sol, cumpliendo con esquemas que se imprimen en quienes reciben la luz solar, ya sea directa o indirectamente.

Décimonovena: La conexión con el Sol de las Fuentes de Gaia, ya sean de agua o de otras energías derivadas del mismo, precisa que esas fuentes estén lo más descontaminadas posibles. Eso nos incluye a nosotr@s, y siendo nuestro foco que el Sol percibe como fuente uno potentísimo, conviene desintoxicarse psíquicamente. Seres en forma humana no sufrirán los cambios si se alejan de las fuentes psíquicas tóxicas.

Vigésima: El Sol ha completado un porcentaje sólo de su transformación para volver a funcionar bajo la perspectiva de un Cosmos que se ha salvado por los pelos de morir de hambre y sed. Los cambios que experimentará y hará experimentar, son una subida de potencial, no de potencia.

Vigésima primera: El Sol puede recortar una nube a millones de kilómetros de distancia, si percibe que esa nube te amenaza. Para que lo pueda percibir, has de haber llegado a la consciencia de que TU eres un pequeño gran Sol al que le han crecido piernas, brazos y tronco, que tus aguas son sus aguas, que tus pasos son de bebé, y que sólo hace falta dejar de llorar, porque en billones de años ese Padre Sol nunca te abandonó. Siempre mantiene cada uno de los focos, porque sabe que estás siempre.

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